Indice
- Canto I. Los dioses deciden en asamblea el retorno de Odiseo
- Canto II. Telémaco reúne en asamblea al pueblo de Itaca
- Canto III. Telémaco viaja a Pilos para informarse sobre su padre
- Canto IV. Telémaco viaja a Esparta para informarse sobre su padre
- Canto V. Odiseo llega a Esqueria de los feacios
- Canto VI. Odiseo y Nausícaa
- Canto VII. Odiseo en el palacio de Alcínoo
- Canto VIII. Odiseo agasajado por los feacios
- Canto IX. Odiseo cuenta sus aventuras: los Cicones, los Lotófagos, los Cíclopes
- Canto X. La isla de Eolo. El palacio de Circe la hechicera
- Canto XI. Descensus ad inferos
- Canto XII. Las Sirenas. Ercila y Caribdis. La isla del Sol. Ogigia
- Canto XIII. Los feacios despiden a Odiseo. Llegada a Itaca
- Canto XIV. Odiseo en la majada de Eumeo
- Canto XV. Telémaco regresa a Itaca
- Canto XVI. Telémaco reconoce a Odiseo
- Canto XVII. Odiseo mendiga entre los pretendientes
- Canto XVIII. Los pretendientes vejan a Odiseo
- Canto XIX. La esclava Euriclea reconoce a Odiseo
- Canto XX. La última cena de los pretendientes
- Canto XXI. El certamen del arco
- Canto XXII. La venganza
- Canto XXIII. Penélope reconoce a Odiseo
- Canto XXIV. El pacto
| La partida de Ulises Ulises decide marcharse cuanto antes de Troya. Está ansioso por llegar a Ítaca tras diez años. Parte con Menelao pero discute con él y regresa junto a Agamenón, que está organizando un sacrificio a los dioses. Tras esto se hace a la mar. En ese instante se desata una tormenta terrible. Ulises pierde el rumbo, en cierta forma sale del mundo conocido y entra en otro más allá. Llega hasta el país de los lotófagos. Los lotófagos se alimentan de flores de loto. Quien las come olvida quien es y no desea otra cosa que comer loto. Algunos de sus hombres caen en esta trampa. No es más que el principio. Es una metáfora de lo que le espera: el reino del olvido. | ||||||||||||||||||||||||
| El cíclope Polifemo Sus vagabundeos le llevan a una isla. Sus hombres están hambrientos y Ulises decide buscar por la isla. Llega hasta una cueva de dimensiones gigantescas. Está llena de quesos. Ulises decide coger algunos y marcharse, pero la curiosidad puede con él. En esto llega el dueño de la cueva, un cíclope llamado Polifemo. Un cíclope es una criatura gigantesca con un solo ojo en medio de la frente. Polifemo es un pastor, de ahí que haya tantos quesos. Al entrar, tapa la entrada de la cueva con una roca que solo él puede mover. Ulises le pide hospitalidad, el cíclope sonríe y ante la mirada impávida de todos, devora a dos de los navegantes y se echa a dormir. Se repite la misma escena todas las noches. Ulises decide entrar en acción. Una noche se le presenta. Le dice que se llama Nadie y le hace beber hasta que el cíclope queda totalmente borracho. Luego afila una estaca y se la clava a Polifemo en su único ojo. El cíclope despierta y grita dolorido. Acuden otros cíclopes hasta su puerta y le preguntan qué le pasa. "¡Ah! Me atacan. Me han cegado" "¿Quién ha hecho eso?" "¡Nadie! Nadie me ha hecho esto" Los cíclopes resoplan. Ese loco de Polifemo les despierta en medio de la noche para decir que nadie le ataca. Menudo fastidio de vecino. A la mañana siguiente héroes se atan a al barriga de los corderos que cuida Polifemo. El cíclope está en la entrada de la cueva y toca a todos los corderos que salen para que los griegos no escapen, mientras se lamenta. Ulises y los suyos llegan hasta su barco y desde allí Ulises se burla de Polifemo. "¡Puedes decirles a todos que Ulises te ha cegado!¡Ulises de Ítaca!" Ese orgullo va a ser la perdición de Ulises. El padre de Polifemo es Poseidón y el dios no le va a perdonar. Le maldice y jura que jamás regresará a casa. | ||||||||||||||||||||||||
| Circe, la hechicera La siguiente parada es una isla salvaje, llena de leones y lobos, que sin embargo se muestran extrañamente dóciles. Ulises envía una expedición para ver si encuentran comida. Ninguno regresa. Ulises debe ir a buscarlos. Durante su labor, llega hasta él Hermes que le cuenta donde está. Se encuentra en la isla de la hechicera Circe, hija de Helio. Circe tiene la manía de convertir a todo el que se le acerca en animal. La pobre se siente sola y los animalitos le hacen compañía. Hermes le ofrece a Ulises una planta con la que vencer el sortilegio de la maga. Ulises llega al palacio, Circe le mira de arriba a abajo y sonríe. Le ofrece una copa de vino. Ulises bebe. No pasa nada. Circe se asusta. Ulises la amenaza con su espada y la obliga a liberar a sus compañeros. Ulises permanece allí mucho tiempo, hasta que decide que ya es hora de partir. Circe se resigna, aunque ama al héroe. Le aconseja que baje al Hades y consulte a Tiresias, el adivino. | ||||||||||||||||||||||||
| Tiresias en el Hades Ulises desciende la Hades siguiendo las indicaciones de Circe. Allí ve a su madre, Anticlea, que se ha suicidado por la tardanza de su hijo. También habla con Aquiles. El héroe está poco contento con su condición actual y le cuenta sus penas a Ulises. Tiresias acude también y a cambio de un poco de sangre de cordero profetiza para él. Le dice que ha de atravesar una serie de obstáculos como la isla de las sirenas. También profetiza que regresará a casa sin ninguno de sus compañeros y en una nave extraña. Regresa con Circe que le cuenta como puede salvar los obstáculos. Los dos se despiden, pero algo de él queda en Circe: sus hijos. Y será uno de ellos precisamente, el que en el futuro acabará con la vida de Ulises.
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